lunes, 17 de octubre de 2011

Sin Orgullo 7



Francisco lo reprochaba con la mirada, sin embargo no dijo nada.

- Gracias Pancho, te debo una con esta curación - agradecía el chico -
pero estoy cansado y quiero dormir, mas bien necesito dormir.
- No te preocupes ya hablaremos mañana... por cierto.. ¿algún mensaje a Camila? - preguntó el mas bajo.
- ¡Mier...! Se me había olvidado por completo - suspirando - pero igual no puedo dejar que me vea así.
- Tranquilo yo le diré algo para que se quede tranquila - contestó el chico sonriendo y agregó - ahora ve a dormir, creo que han sido demasiadas emociones fuertes el día de hoy.. ya mañana me contarás.
- Gracias, si llama Su, dile que estoy más tranquilo y durmiendo,.. Buenas noches - y se alejó moviendo la mano en señal de despedida.
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Los días pasaron sin penas ni glorias para Kae, habló con Camila para pedirle disculpas por no haber acudido a la cita y por no haber realizado otra en modo de compensación.
Conversaba con Su cuando iba a ver a Francisco... sino, simplemente se quedaba en casa viendo tele, escuchando música o pensando en lo que no quería.
Jo-chan lo llamó por teléfono quedando de verse el viernes a las 11°° A.M.
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Ahí estaba Kaede, con la espalda apoyada en el muro y las manos en los bolsillos mientras escuchaba música, esperando en Estación Central, tal como habían quedado el día anterior, no estaba pendiente de la hora, tenía más que claro que Jo era la reina de la impuntualidad, así que ese atraso le ayudaba para tranquilizarse un poco.

- Hola -dijo una voz a su espalda casi imperceptible por el chico.
- Hola - respondió el a la vez que se quitaba uno de los auriculares del oido - casi no te escucho.
- Mmmm - dijo la muchacha y se quedo viendo la mano del joven - ¿qué te pasó en la mano? -pregunto curiosa.
- Nada en realidad -respondió haciéndose el desentendido.
- Eres un mal mentiroso.. ¿lo sabias? - continuo diciendo Jo mientras entrelazaba sus dedos con los de él - vamos...
- ¿Dónde me llevas? - preguntó mirándola a los ojos.
- Es una sorpresa - respondió ella.

Caminaron hacia el metro, pues viajarían en el, Kae ligeramente alejado de ella, pensando y mirando por la ventana. De vez en cuando Jo se acercaba y jugaba con las manos de él. Se bajaron del metro y el chico la siguió reconociendo el lugar...

- Vamos al Santa Lucía... verdad? - preguntó.
- Si... aquí fue nuestra primera cita si no me equivoco - respondió Jo con una sonrisa.
- Pues si te equivocaste, quizás con tu actual novio vinieron aquí de primeras... nosotros fuimos al San Cristóbal - dijo el moreno con un dejo de tristeza.
- No te pongas así, sabes que nunca he sido buena como tu para recordar los detalles - susurraba Jo mientras acariciaba al chico en la mejilla para luego rodear su cuello con sus brazos y comenzar a besarlo.
Kae se separa para poder mirarla directamente a los ojos, se pierde por un momento en su mirada hasta que la voz de su acompañante lo saca de su ligero trance...

- ¿en qué piensas? - pregunta la chica sin dejar de mirarlo.
- Nosotros quedamos de juntarnos aquí por algo Jo... necesito una respuesta, no puedo seguir así - respondió el moreno cabizbajo.
- Bésame y te respondo - dijo la chica volviendo a posar sus labios en los de él, sin obtener una respuesta.

Lo miró sorprendida, no esperaba esa determinación en el joven, supo que Kae hablaba en serio, nunca lo había visto así, tan decidido... suspiró para luego bajar la cabeza...

- Lo siento... pero no puedo volver contigo - dijo apenas en un susurro.

El chico levanto la vista hacia el cielo, tratando de contener las lágrimas que peleaban por salir, sentía impotencia por ser tan idiota, volver a creer en sus palabras, por haber dejado que ella encendiera la llama que creía extinta, por ser tan débil ante ella, sus puños se mantenían apretados al igual que su mandíbula, giró en su puesto y comenzó a caminar en dirección contraria con la mente perdida, las lágrimas antes contenidas, salían furiosas de su escondite, no quiso mirarla, no quiso que ella lo viera así, muerto por dentro...

Tenía ganas de irse, de dejarla ahí sola, pero también quería que ella le dijera el por qué, si todo había sido solo un juego, si realmente sintió algo por el alguna vez...

Durante treinta minutos estuvo meditando, queriendo golpear algo para quitar esa rabia que tenía sólo consigo, deseando que la tierra se lo tragara, los recuerdos con ella golpearon fuerte su cabeza dando como resultado la ira y el llanto, una vez que se calmó, se limpió las lágrimas con el puño de su polerón, dió un suspiro y volvió donde estaba ella sin decir nada.

viernes, 29 de enero de 2010

Sin Orgullo 6


- No hables de amor...esa palabra es un insulto si no la dices con el corazón...y tu?.. tu careces de el - y agregó mientras se marchaba - yo no te odio... no puedo y sólo espero una cosa Jo-chan.. que no te enamores de mi cuando
yo ya te haya olvidado.
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Comenzó a caminar nuevamente a la estación, sus puños iban blancos de tan apretados que los tenía, una vez abajo, golpeó la pared con todo lo que tenía... lamentablemente la pared del recinto tenía partes con cemento desgastado provocándole varios cortes en su puño derecho. *Maldición lo que me faltaba.. ahora si se van a preocupar esos dos* pensaba el chico.
Y es que con la sangre acumulada caían y caían gotas de ésta manchando todo a su paso, la ropa tampoco se salvó... Pasó la tarjeta por la máquina y tomó el metro que lo llevaba a su destino.

- Kaede ¿!qué mier... fue lo qué te pasó?! - exclamó Sujeith al verle las ropas y las manos llenas de sangre.
- Nada - contestó el chico totalmente despreocupado.

Su enarcó una ceja y le dió un golpe en el brazo.

- Eres un idiota ¿lo sabías? - dijo molesta pero Francisco la detuvo.
- Amor... miralo - dijo en voz baja Pancho.

Kaede estaba de pie, no reaccionaba ante nada, yo creo que si su amigo no le dice lo que pasó.. no se da ni por enterado de como llegó a la casa.
Francisco limpió las heridas y lo curo en silencio, sólo se limitaba a ver a su amigo que permanecía inerte, como un objeto sin vida, ni el brillo de sus ojos que lo caracterizaba ni su sonrisa se encontraban ya.
Una canción lo sacó de ese estado... curioso fue que la letra decía lo que él quería decirle, curioso fue que justo en ese momento sonó su celular... Lo tomó y se ubicó al lado de los parlantes... y en vez de contestar con el típico "aló" comenzó a cantar.

Not to say, but, if you only knew
How easy, it would be to show me how you feel
(Disculpame - decía una voz de chica)
More than words, is all you have to do to make it real
Then you wouldn't have to say, that you love me
Cos I'd already know
(Por favor perdóname Kae - la voz continuaba suplicando)
What would you do, if my heart was torn in two
More than words to show you feel
(Nunca quise herirte de esta manera - insistía la voz)
That your love for me is real
What would you say, if I took those words away
Then you couldn't make things new
Just by saying I love you
(Esa canción me la dedicaste hace un tiempo
- se escuchaban sollozos al otro lado de la línea)
More than words...

Now that I've tried to, talk to you and make you understand
All you have to do is close your eyes
And just reach out your hands, and touch me
Hold me close don't ever let me go
(Kaede, en serio tenemos que hablar - decía la chica desesperada)
More than words, is all I ever needed you to show
Then you wouldn't have to say, that you love me
Cos I'd already know

(More than Words...
Xtreme)

El chico se quedó en silencio durante un momento.

- Creo que no tenemos nada de que hablar - contestó.
- Lo he estado pensando - dijo Jocelyn mientras trataba de calmar su voz.
- ¿Quieres decir que vas a volver conmigo? - preguntaba incrédulo el moreno
mientras se observaba la mano.
- El viernes te doy una respuesta no es algo que se pueda contestar así como así - acotaba la chica.
- ¿El viernes? ¡pero faltan 3 días todavía! - exclamó Kaede.
- El jueves te llamó para decirte donde y a que hora nos juntamos...
los besos y caricias que me diste hoy todavía me hacen suspirar - decía ella melosamente.
- *suspira* Esta bien hasta el jueves - diciendo eso cortó la llamada.

Francisco lo reprochaba con la mirada, sin embargo no dijo nada.

- Gracias Pancho, te debo una con esta curación - agradecía el chico -
pero estoy cansado y quiero dormir, mas bien necesito dormir.
- No te preocupes ya hablaremos mañana... por cierto.. ¿algún mensaje a Camila? - preguntó el mas bajo.
- ¡Mier...! Se me había olvidado por completo - suspirando - pero igual no puedo dejar que me vea así.
- Tranquilo yo le diré algo para que se quede tranquila - contestó el chico sonriendo y agregó - ahora ve a dormir, creo que han sido demasiadas emociones fuertes el día de hoy.. ya mañana me contarás.
- Gracias, si llama Su, dile que estoy más tranquilo y durmiendo,.. Buenas noches - y se alejó moviendo la mano en señal de despedida.
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Sin Orgullo 5


- Vamos - dijo Jocelyn tomando la mano del moreno para salir de ahí.
-¿Dónde me llevas? - preguntaba Kaede siguiéndole el paso.
- A caminar - contestó ella dejando al chico con cara de "nani?" :S
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Bajaron los peldaños correspondientes y antes de salir del salón Kae-kun aprisionó a Jo-chan contra la pared robándole un beso...

- Ahora no - dijo ella- vamos

El joven no respondió, sólo se limitó a seguir sus pasos con un dejo de reproche hacía él.
Nuevamente caminaron hacia el mall vitrineando en las tiendas de videojuegos, ropas, etc. *Dios.. por que les gusta tanto este lugar* pensaba el chico para sí. En silencio recorrieron ese espacio y antes de llegar a la salida el moreno vió un globo de helio con la frase "Te Amo"

- Jo-chan lee eso - dijo el chico mientras le sonreia.
- Mmmm... ¿lo dices porque te dejé pagando a la salida del cine? -preguntó la chica.
- ¬¬U... olvidalo - fue la respuesta del joven y agregó - ¿Dónde vamos ahora?
- No sé... caminemos mientras - contestó ella.

Kaede se preguntaba si lo sucedido en el cine no había sido un sueño y, para suerte de él, se dio cuenta que no, pues llevaba el cierre del pantalón desabrochado //Kaede no baka -.-U// siguió caminando al lado de ella sin emitir sonido alguno, el silecio lo estaba matando, quería preguntarle si dejaría a su novio para volver con él, luego se autorespondió *eres un idiota sabes que no lo hará, no sé para que mantienes tanta devoción hacia ella si no se la merece...*

- Kae-kun... llegamos - dijo la chica con una sonrisa.
- ¿Dónde estamos? - preguntó fuera de lugar.
- En la USACH ^^ - respondió ella.
- Ammmm - no dijo nada más.

Sus labios fueron sellados por un beso, luego la chica se separó de él y tomo su mano para comenzar a caminar. Llegaron a un prado, la chica se sentó llevando consigo al moreno quien se recosto con los ojos cerrados detrás de ella.

- Estoy sentida contigo - le reprocho la chica.
- ¿Si? ¿Por qué? - preguntó Kaede sin abrir los ojos.
- No me abrazaste como siempre cuando llegué - contestó Jo-chan.
- Mmmmm... no esperabas que te abrazara delante de mi mamá... ¿o si? - volvió a preguntar el chico mientras pensaba *excusa barata, no te quería abrazar porque no quiero nada más contigo... ¬¬U*.
- Tienes razón - respondió Jocelyn.

Unos brazos rodeaban su cintura y unos labios se apoderaron de su cuello. Kaede se había sentado detrás de ella sin que se diese cuenta y le susurraba al oído:
- Perdóname, no volverá a ocurrir.
El chico deslizo suavemente sus manos por debajo de la polera acariciando suavemente su vientre mientras alternaba besos en el cuello de su amante con pequeños mordiscos en el lóbulo de la oreja de ésta.

- Por favor para - gemía Jo-chan con los ojos cerrados.
- ¿Estas segura qué eso es lo que quieres? - preguntaba Kaede sin dejar su labor y acariciando cada vez más arriba.
- Si, por favor detente - decía entrecortadamente.
- Es tu catigo por dejarme con las ganas en la salida del cine.. y por tantas otras que me has hecho - sonreía maliciosamente el chico que no abandonaba su tarea.
- *por que sabe siempre donde tocar y en que momento*mmm- fue la única respuesta que la chica pudo dar.

Kaede observaba a la chica que estaba frente a él, como se mordía el labio tratando de acallar sus gemidos, cerrando fuertemente los ojos para apasiguar el calor que enamanaba dentro de si misma, la sentía respirar cada vez más agitada cuando noto que ella estaba a punto de llegar...
Se detuvo en seco con una sonrisa maliciosa.
Jocelyn abre sus ojos y observa al chico.

- No puedes hacerme esto - dice ella visiblemente enojada.
- Je claro que puedo ^^ -contesta sonriendo tranquilo.
- Pues tu quedaste igual que yo - dice ella tratando de que se escuchara como un empate de "ganas".
- Creo que me conoces lo suficiente para saber que no es así - afirmo el chico mientras se volvia a recostar en el pasto con los ojos cerrados - yo me puedo controlar... tu también.. pero no te pudes controlar a mis caricias.
- Te odio - respondió ella dándole una cachetada.
- Vaya, por lo menos es un sentimiento más fuerte que el te quiero que sueles decirme - contestó Kaede con una sonrisa en los labios.

Se quedaron en silencio por bastante tiempo, hasta que Kaede sintió un peso sobre su pecho y unos labios sobre los de él.

- Te amo idiota, siempre te he amado - afirmo Jocelyn mientras besaba al chico.
- Yo también - contestó el chico devolviendo aquel beso - pero se hace tarde y yo debo juntarme con los chicos para irme a casa... ¿vamos?
- Vamos - dijo la morena sonriéndole.

Se levantaron y caminaron de la mano a la salida, Jo-chan fue a dejar al chico al metro donde se juntaría con Pancho y con Su para preguntarle como le había ido.
Se despidieron y Kaede observaba como la chica que amaba salia del recinto, al perderla de vista comenzó a correr tras ella y tomándola del brazo la giró y apegó hacía él.

- Por favor Jocelyn vuelve conmigo - decía el moreno tratando de aguantar las lágrimas.
- Perdóname Kaede, por favor perdóname - contestó la chica mirando hacia el costado - pero eso es algo que no puedo y no quiero hacer.
- Como siempre volví a caer en tu maldito juego - dijo soltándola bruscamente - solo me tienes de trofeo de colección, el que siempre estará ahi cuando te sientas mal con los demás cierto...
- No Kae... entiende de verdad te amo - no alcanzó a terminar su frase, observo como el chico estaba aguantando toda la ira en sus puños.
- No hables de amor... esa palabra es un insulto si no la dices con el corazón... y tu?.. tu careces de el - y agregó mientras se marchaba - yo no te odio... no puedo y sólo espero una cosa Jo-chan.. que no te enamores de mi cuando yo ya te haya olvidado.
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lunes, 30 de noviembre de 2009

Sin Orgullo 4


No pasó un minuto de esa breve conversación, cuando Kaede estaba ya sobre aquellos labios que le hacían perder toda razón, mientras sus lenguas batallaban por el dominio, las caricias no se hicieron esperar tampoco...
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Jocelyn seguía apoyada al respaldo de su butaca, con la mitad del cuerpo de nuestro Kaede encima, ella acariciaba suavemente el rostro del chico y él trataba de profundizar más el beso...

- Me siento mal - dijo Kaede separándose momentáneamente de ella.
- ¿Por qué? - preguntó la chica mientras alternaba besos entre los labios y el rostro del joven.
- Por tu novio... no debería estar haciendo esto - dijo Kaede dejándose acariciar por Jo-chan.
- Soy yo quien debería tener cargo de conciencia por esto, no tú - contestó la morena sin dejar de besarlo.
- Ese es el problema - dijo el chico y luego agregó - tú no tienes conciencia, yo sí... estoy haciendo con él lo que no me gustó que hicieras conmigo.

Luego de eso se separó de la chica volviendo a sentarse como corresponde en su butaca, mirando el vacío mientras pensaba en lo que estaba haciendo.

- Kae-kun... - suspiró la chica volviendo a la realidad al joven.
- Disculpa... no volverá a suceder - aseguró no muy convencido el moreno.
- No.. quien tiene que pedir disculpas soy yo, apostaría que tu pensamiento está lleno de reproches hacía tí - dijo Jo-chan.
- Me conoces ¿he? - contestó el chico mirándola y sonriendo de medio lado - el problema es... que todavía te amo Jocelyn y sé que esto será por el rato que estemos juntos... que puede ser sólo hoy, luego yo me iré y tú seguirás con tu novio mientras yo me desvivo por ti.
- Lo siento Kae... siempre te hago lo mismo y eres la única persona que no se merece que le hagan algo así - decía la chica mientras acariciaba nuevamente el rostro del joven para luego agregar - Yo te quiero mucho y eso lo sabes, pero estando contigo sé que te hago daño, aunque no quiera hacerlo, desearía tener la misma voluntad que tienes tú conmigo, soportando la distancia, ser fiel a mi aunque no lo merezca, amarte de la forma que lo haces conmigo, pero por más que lo intento no puedo... ¿Cómo puedes ser tan fuerte para soportar todo lo que he hecho contigo?
- No soy fuerte amor... lo parezco pero no lo soy - respondía el chico cerrando sus ojos.
- Si lo eres Kae... - la chica fue silenciada po un dedo de Kaede.
- No Jocelyn, si fuese fuerte no tendría estas cicatrices en mi antebrazo, si fuese fuerte no lloraría cada vez que terminamos, si fuese fuerte no pelearía tanto con mis amigas por ti... y si fuese fuerte no estaría aquí contigo...

La chica no alcanzó a contestar pues tenía nuevamente a Kaede sobre sus labios, depositando en ellos toda la pasión contenida en el joven, apostando todo lo que tenía en algo que sabía que había perdido, pero no le importó siguió a su instinto salvaje, ella simplemente correspondía a cada caricia, a cada abrazo que él le daba, por un momento Kaede se recostó junto a ella para ver algo de la película.

- Vaya - dijo él - falta poco para que termine.
-¿Cuántos minutos más? - pregunto la chica acariciando el cabello del joven.
- Unos 15 minutos ¿por qué? - pregunto girando su cabeza encontrándose con la mirada de esa chica.

Ella no respondió, simplemente actuó besando al chico como nunca lo había hecho antes, cosa que sorprendió al moreno, quien se dejo llevar por las sensaciones que aquella forma nueva de besar le estaban provocando.

- Si sigues así no podré contenerme - dijo Kaede en un susurro.
- Y yo no quiero que lo hagas - contesto en un leve gemido.
- ¿Aquí? - preguntó el joven sonriendo para si mismo.
- ¿Y por qué no? - respondía ella con una pregunta

En realidad si se podía, habían unas 7 personas en todo el cine y ellos estaban al final...
El moreno acariciaba por debajo de la polera a su amante logrando sacarle pequeños gemidos que eran acallados por los labios de Kaede, ella lo imitó pasando la mano que tenía libre por la espalda del moreno y luego apretándolo más a ella.
No supieron en que momento había acabado la película, cuando se dieron cuenta de lo que había sucedido ya estaban en los créditos así que las luces se mantenían apagadas...

- Vamos - dijo Jocelyn tomando la mano del moreno para salir de ahí.
-¿Dónde me llevas? - preguntaba Kaede siguiéndole el paso.
- A caminar - contestó ella dejando al chico con cara de "nani?" :S
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domingo, 16 de agosto de 2009

De Licanos y Vampiros: Preguntas


- Al fin te encuentro Lycaon - dijo el hombre con una sonrisa mientras se inclinaba.
- Disculpe? - preguntó la chica - creo que se equivoco.
- No mi niña, reconocería a Lycaon en cualquier parte - contestó el hombre - te hemos estado buscando por todo el globo, nunca pensé que te encontraría aquí.

Lina observó a aquel hombre, tenía el pelo cano que relucía con la luz de los faroles, un largo envidiable cabello hasta la cintura de aquel anciano y que estaba amarrado con un cole, los ojos eran de un color que ella jamás había visto, una mezcla entre turqueza y celeste que irradiaban confianza, si bien su rostro tenía cicatrices, estaba impecablemente vestido.

- ¿Por qué me llama Lycaon? ¿Quién es ella? - preguntó nuevamente la chica.
- Si quieres saber te puedo invitar a una de nuestras reuniones - dijo el anciano.
- No gracias, no es por ser descortés, pero prefiero quedarme con las dudas - respondió Lina - además no lo conozco.
- No me reconoces? - preguntó el hombre incrédulo - bueno es obvio con este atuendo, mi nombre es Gorshion...
- Gorshion... - suspiró la chica recordando - Gorshion es mi...
- Consejero? - interrumió el hombre - si, espero volver a desempeñar esa función.
- Eso quiere decir, que todo es verdad? - preguntó Lina.
- Así es, si quieres saber el por que has cambiado el color de tus ojos, la forma de tus dientes, o cosas que sé te has preguntado ven con nosotros - dijo el hombre mirando hacía el cerro.
- Hay más? - preguntó otra vez Lina.
- Claro que hay más, la manada casi completa, pero eso te lo contaremos allá, el sábado medianoche, creo que llegarás sin problemas, no necesito dar más detalles - dijo Gorshion.
- Qué dicen ustedes? - le preguntó Lina observando a los canes que la acompañaban y que solo asintieron - esta bien....

La chica no terminó su frase, se encontraba totalmente sola con los perros, por más que buscó en los alrededores no había rastro ninguno de Gorshion... se quedo pensando un rato mientras miraba las aguas de la laguna, luego se fue a su casa para esperar que llegase el sábado...

sábado, 15 de agosto de 2009

De Licanos y Vampiros: Intro



Lina siempre supo que era diferente, por lo menos cuando ya se daba cuenta de las cosas.
Desde su nacimiento había sido marcada con un lunar en su cara, específicamente en su mejilla, al pasar los años se le sumaron otros que daban una forma muy peculiar, de la cual no se percató hasta los 16 años, otra marca a base de lunares fue descubierta por su novia que debido al orden de tamaño y espacio entre ellos daba la sensación de ser el sistema solar cuando los planetas están alíneados, dicahs marcas se extendían desde su hombro hasta la mano izquierda.
De niña su animal doméstico favorito eran los perros, sobretodo el Husky y su animal salvaje el lobo... ¿coincidencia?.
Ella había nacido con un don, o como otros decían, una maldición, podía hablar con los perros y estos a cualquier orden de ella obedecían, si había algún perro que molestara a la gente, agachaba la cabeza y simplemente se sentaba esperando alguna caricia en su cabeza por parte de la niña.
Siempre la acompñaban algunos canes cuando paseaba sola, sobretodo en sus días favoritos que eran los de luna llena o, como ella la llamaba, La Dama Plateada.
Era extraño al principio, de día estaba rodeada de gente y de noche de sus amigos los canes. En una clase la maestra preguntó si alguien sabía porque los lobos le lloraban a la Luna, varios compañeros respondieron: como es de queso el lobo se sientre triste porque no pueden comer, otros que era porque no los dejaba dormir, etc. Cuando la maestra le preguntó a Lina sacándola de sus pensamientos, ella la observó y respodió: el lobo no le llora a la Luna, solo la acompaña en su dolor... y girando su cabeza siguió en sus pensamientos...
Un día, paseando en una laguna cerca de su casa y siempre acompañada de sus fieles amigos, se le acercó un hombre, mas bien un anciano, llamándola Lycaon, Lina se giró y observó a aquel anciano, ¿como sabía él que por ese nombre la llamaban en sus sueños, en los cuales ella era un lobo?
- Lycaon... al fin te encontré - dijo el hombre con una sonrisa en sus labios mientras se inclinaba....

miércoles, 29 de julio de 2009

Sin Orgullo 3


Y así fue que llegó ese día tan temido por nuestro Kaede, que solo despertó con una llamada telefónica, no de jocelyn, sino de otra persona...

- Hijo que bueno que te encuentro despierto... necesito un favor - decía la voz de una mujer.
- Estaba durmiendo mamá... ¿que quieres? - respondió notablemente desganado.
- Quiero que me ayudes con unas cajas que tengo que llevarme a Concepción - decía la madre sin importarle la voz de sueño del chico.
- ¿A que hora? - preguntó Kaede sabiendo que ya no podría decirle que no a su madre.
- A las 14ºº en el metro Tobalaba - respondía su progenitora.
- No puedo, debe ser antes tengo que estar a las 15ºº en el metro de Estación Central - contestó el chico.
- Alcanzamos a llegar demás, no te preocupes - decía su madre relajada.
- Esta bien, nos vemos pero a las 14ºº en punto si no me voy, mira que no alcanzaré a almorzar - y poniendo a su madre sobreaviso agregó - así que no tendre mucha paciencia.
- Uy que genio, está todo dicho a las 14ºº en Tobalaba - y sin decir ni gracias le cortó.

"Como odio cuando dispone de los demás" pensaba enojado Kaede.

Sin darse cuenta de la hora Kaede ordenaba tranquilamente sus cosas hasta que se fijó en aquel reloj...

¡Mier....! Se me está haciendo tarde - exclamó mientras corría a la ducha.

Cuando salió notó que Francisco lo observaba con una sonrisa en sus labios.

- Con esa pinta, dudo mucho que no quieras impresionar a tu ex - comentaba Pancho.
- No es eso, si mi mamá me ve desarreglado me reta - afirmó Kaede con la mirada hacia el techo.
- ¿Te parece si nos vamos juntos? el metro me deja cerca del trabajo - preguntó Pancho.
- Claro, no hay problema ^^ - contestó el chico con una sonrisa.

Se fueron conversando y Pancho comenzó a molestar a Kaede porque de cada 10 liceanas 8 lo miraban, llegaron a su lugar de destino, bajaron del metro y se despidieron.
El chico miraba impaciente su reloj, su madre ya llevaba 5 minutos de atraso cuando la divisó y lo que vió no le gusto: bolsas, cajas, entre otras cosas, puro cachureo según Kaede sólo le levantó la ceja cuando la vió.

- ¿Y esa cara? - preguntó su madre inocentemente.
- Sin comentarios ¬¬ , vamos que se me está haciendo tarde - respondió el chico.

No habló en todo el trayecto, sólo pensaba en como se las arreglaría para sacar todo eso del metro y llevarlo al auto que los estaría esperando en Estación Central.
Apiló bien las cajas y algunas bolsas para llevarlas en sus manos bajaron del metro y se sentaron a esperar que llegara el vehículo y Jocelyn. Su madre llamaba por teléfono a Carlos, que era quien la pasaría a buscar mientras Kaede fumaba y miraba a todos lados disimuladamente.

- Ahí viene tu amiga - dijo derrepente su mamá.
- ¿Ah? - fue lo único que alcanzó a decir el chico porque en cuanto vió a jocelyn quedo boquiabierto.

Vestía un jean que se ceñian a las caderas, un peto negro que no ocultaba mucho en realidad y debajo de el la parte superior del bikini. El chico giró su cara al otro costado tratatando de disimular su sonrojo.

- Hola - dijo Jocelyn al lado de él.
- Hola - contestó Kaede - Mamá te presento una amiga, Jocelyn.
- Mucho gusto - decía la madre mientras saludaba a Jocelyn con un beso - ¿qué van a hacer ustedes ahora?
- Ir al cine - contestaron los chicos al unísono.
- ¿Y me dejaran sola? - preguntaba nuevamente Gina con cara de perro apaleado.
- Mamá no empieces - contestó serio Kaede.
- Bueno, por último, hijo.... ¿Me llevarías las cosas al auto? - preguntó con una de sus sonrisas odiadas por el chico.
- ¬¬ ¿dónde es? - preguntó ya bastante enojado.
- A unas pocas cuadras de aquí ^^ - nuevamente esa sonrisa odiada.
- Kae no te preocupes - interrumpió Jocelyn - yo te ayudo a llevarlas.
- No, no me gusta que las mujeres carguen "por eso esta vieja se aprovecha de mi y mis hermanos" - pensaba Kaede, pero no alcanzó a seguir contestando porque Jocelyn ya había tomado una de las cajas y caminaba junto a su madre... "Mujeres" pensó nuevamente.

A medio camino, el chico tuvo que detenerse porque la caja se le estaba resfalando y le comenzaba a molestar la espalda así que Jocelyn le hizo compañía.

- No es necesario que me esperes - decía Kaede tratando de no mirar el escote de su ex.
- No me molesta quedarme contigo - contestó Jocelyn que se ubicaba más a su lado.
- Podemos seguir, ya estoy listo - dijo el chico, aunque en realidad quería alejarse de lo que ella estaba provocando.

Luego de 10 cuadras dejaron a la madre de Kaede con las cosas y comenzaron a caminar de vuelta para no tener problemas con la película, la cual el chico ya había visto, pero no tenía otra opción.
Como aún tenían tiempo Jocelyn decidió ir a pasear al mall, cosa en la que Kaede no estuvo muy de acuerdo que digamos pero la siguió, él llevaba la botella de agua mineral que su ex había comprado por cortesía.

- Vamos a la terraza - dijo Jocelyn sin preguntar
- ¿Y para qué? preguntó Kaede - ya debemos irnos la película empezará en 15 minutos.
- Yo quiero ir - contestaba Jocelyn.
- ¬¬ - mirada del chico.

Kaede se encontraba listo para dar media vuelta y bajar, Jocelyn en cambio estaba en las escaleras mecánicas lista para subir, sólo se desafiaban con la mirada.
La chica se acercó a Kaede...

- Vamos al cine - dijo resignada.
- Vamos a la terraza - dijo el chico.

Y sin esperar respuesta dirigió sus pasos a la escalera que los conduciría a ella, la chica se ubicó al lado de Kaede.

- Caprichosa - dijo el chico en un murmullo mietras cruzaba sus brazos y miraba hacía el lado contrario a Jocelyn.
- Si - contestó ella ubicándose al frente de él en un peldaño superior y acercándose lentamente a él le quitó la botella que tenía en su mano.

El corazon del chico comenzó a funcionar rápidamente, sólo un centrimetro más y la hubiese besado, pero su "yo" interior le decía NO.
Dieron una vuelta por la terraza y se fueron al cine, la película estaba a punto de empezar así que se sentaron en las butacas con la chica al lado derecho de Kaede.
Él trató de alejarse de la chica dentro de lo que podía en su asiento, pero al transcurrir unos minutos de función Jocelyn se acerca a él.

- ¿Te puedo tomar la mano? - le preguntó la chica mentras trataba de buscar su mirada.
- Ve si puedes - respondió Kaede extendiéndo el brazo sin dejar de ver la pantalla.

La chica tomó su mano entrelazando sus dedos con los de él, luego se acomodó con su cabeza en el hombro del chico y comenzó a acariciar su brazo. Kaede instintivamente al notar a su ex apoyada en su hombro inclinó su cabeza para que quedaran juntas.

- Estás tiritando - dijo la chica al cabo de unos minutos.
- Es sólo la mala posición del brazo - contestó Kaede mientras se acomodaba, quedándo tomados de la mano pero cada uno en su asiento.
- ¿No te pasa nada? - preguntó Jocelyn al encontrarse con la mirada del chico.
- Nada - dijo Kaede mirándola a los ojos.
- ¿Nada de nada? - volvió a preguntar la chica acercándose un poco más a él.
- Si, nada - contesto el chico acercándose también.
- ¿Estás seguro? - preguntó nuevamente Jocelyn sin dejar de ver sus ojos y esta vez más cerca de lo permitido.
- Así es, nada - recalcó el chico acercándose otro poco, a escasos centrimetros de esos labios y regalándole una sonrisa ladina se separó con la vista en el proyector.

No pasó un minuto de esa breve conversación, cuando Kaede estaba ya sobre aquellos labios que le hacían perder toda razón, mientras sus lenguas batallaban por el dominio, las caricias no se hicieron esperar tampoco...

lunes, 27 de julio de 2009

¿Hombres Lobo en la Actualidad?


La terrible figura del hombre lobo surge desde un pasado remoto y oscuro, pero aún permanece entre nosotros: Sociedades secretas de guerreros y cazadores lobo, lobizones, chamanes capaces de transformarse en el espíritu del bosque, brujos que se metamorfosean bajo la Luna para darse un festín de sangre y violencia... Los hombres-bestia no son sólo un mito; son un fenómeno complejo que se ha ido desarrollando, entre el bien y el mal, a lo largo de la historia.

"Nada saltó del ataúd. Y aunque el hombre que yacía allí dentro hubiera querido saltar, no habría podido; tenía manos y pies sujetos con clavos al fondo del féretro. Tendría unos cincuenta años y llevaba una camisa y unos pantalones de pijama, las dos piezas cubiertas de sangre. Además de los pies y manos atravesados por gruesos clavos, tenía un crucifijo clavado en el corazón y otro en la frente... -¿Quién es este tipo?, pregunté... -El hombre lobo, respondieron al unísono... -Era un hombre lobo cuando lo cogimos, pero tan pronto como lo matamos atravesando su corazón con la cruz, volvió a convertirse en hombre... La semana anterior, la gente del pueblo había encontrado en los campos los cadáveres mutilados de cuatro personas, un hombre, dos mujeres y un niño... Dos noches más tarde, tres vecinos vieron una criatura extraña del tamaño de un hombre, que caminaba sobre las patas traseras. Su cuerpo estaba cubierto de pelo largo y negro, y tenía una cola larga. Encima de la cabeza, que era la de un perro enorme, brillaba una luz débil. Y sus ojos eran de color rojo".

Estas espeluznantes declaraciones pertenecen a Douchan Gersi, investigador, escritor, y productor de series documentales quien, en sus viajes a través de Haití, descubrió sorprendido que la creencia en el hombre-lobo no sólo seguía viva, sino que hasta los periódicos se hacían eco de los testimonios de gentes que afirmaban haber visto a la mítica bestia poseída por una entidad vudú conocida como Loa Petro.

El hombre-lobo sigue tan vivo como hace quinientos años. Hasta no hace mucho, como en un caso registrado en 1946, los indios navajos perseguían a miembros de su tribu a los que consideraban hombres-lobo dedicados a la magia negra y, en 1957, la policía de Singapur investigó el caso de un hombre-lobo que aterrorizó a las enfermeras de una residencia. Una de ellas afirmó haber visto "una cara horrible y peluda, con grandes colmillos salientes".

En 1988, la Fox Broadcasting Company recibió más de 340.000 llamadas de espectadores que afirmaban haber visto hombres-lobo a los que acusaban de diferentes asesinatos no resueltos por la policía. El cine y la literatura se han encargado de difundir la imagen del hombre que, convertido en bestia, se deja emborrachar por los apetitos más oscuros y tenebrosos del ser humano. La realidad es mucho más compleja, y aún más fascinante. Existen hombres-lobo involuntarios, personas que no pueden evitar la transformación y son víctimas de una maldición que destroza su vida y la de otros. Pero existen otros que afirman metamorfosearse a voluntad. Algunos de estos últimos están del lado de la luz; otros, del de las tinieblas.