
Esto es lo más torturante que puede haber en la vida... si le hago caso a las desiciones que toma el corazón sufriré y si le hago caso a lo que dice mi cerebro, pasará lo mismo demo... ¿cuál de los dos duele menos? Si uno gana... ¿Habrá otra cosa que quiera batirse a duelo con el vencedor? ¿será este el cuento de nunca acabar?
