
- Al fin te encuentro Lycaon - dijo el hombre con una sonrisa mientras se inclinaba.
- Disculpe? - preguntó la chica - creo que se equivoco.
- No mi niña, reconocería a Lycaon en cualquier parte - contestó el hombre - te hemos estado buscando por todo el globo, nunca pensé que te encontraría aquí.
Lina observó a aquel hombre, tenía el pelo cano que relucía con la luz de los faroles, un largo envidiable cabello hasta la cintura de aquel anciano y que estaba amarrado con un cole, los ojos eran de un color que ella jamás había visto, una mezcla entre turqueza y celeste que irradiaban confianza, si bien su rostro tenía cicatrices, estaba impecablemente vestido.
- ¿Por qué me llama Lycaon? ¿Quién es ella? - preguntó nuevamente la chica.
- Si quieres saber te puedo invitar a una de nuestras reuniones - dijo el anciano.
- No gracias, no es por ser descortés, pero prefiero quedarme con las dudas - respondió Lina - además no lo conozco.
- No me reconoces? - preguntó el hombre incrédulo - bueno es obvio con este atuendo, mi nombre es Gorshion...
- Gorshion... - suspiró la chica recordando - Gorshion es mi...
- Consejero? - interrumió el hombre - si, espero volver a desempeñar esa función.
- Eso quiere decir, que todo es verdad? - preguntó Lina.
- Así es, si quieres saber el por que has cambiado el color de tus ojos, la forma de tus dientes, o cosas que sé te has preguntado ven con nosotros - dijo el hombre mirando hacía el cerro.
- Hay más? - preguntó otra vez Lina.
- Claro que hay más, la manada casi completa, pero eso te lo contaremos allá, el sábado medianoche, creo que llegarás sin problemas, no necesito dar más detalles - dijo Gorshion.
- Qué dicen ustedes? - le preguntó Lina observando a los canes que la acompañaban y que solo asintieron - esta bien....
La chica no terminó su frase, se encontraba totalmente sola con los perros, por más que buscó en los alrededores no había rastro ninguno de Gorshion... se quedo pensando un rato mientras miraba las aguas de la laguna, luego se fue a su casa para esperar que llegase el sábado...
